«Un nuevo concepto de educación: invertir en las aptitudes para lograr mejores resultados socioeconómicos»

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones.

En sus conclusiones y recomendaciones sobre la Comunicación «Un nuevo concepto de educación: invertir en las aptitudes para lograr mejores resultados socioeconómicos», el Comité Económico y Social Europeo (CESE), respalda de manera general la iniciativa de la Comisión, sobre todo porque representa un esfuerzo por combatir el desempleo juvenil, pese a que considera que el contenido de la Comunicación no está a la altura de la ambición manifestada en el título «Un nuevo concepto de educación».

Señala que la crisis económica y social actual está limitando las opciones presupuestarias de los países de la Unión Europea, muy en particular, las de aquellos sujetos a programas de ajuste fiscal, situación que se ve agravada por la reducción del presupuesto de la propia Unión. El CESE advierte del riesgo de que los recortes que se están realizando en los presupuestos de educación transformen las iniciativas y propuestas que se estiman necesarias en meras declaraciones de buenas intenciones.

Consciente de los déficits importantes que existen de hecho en los sistemas educativos y que urge superar, así como de las dificultades en la relación que une el mundo de la escuela y el del trabajo, y que es preciso mejorar, el CESE formula las siguientes recomendaciones.

Recomienda a las instituciones europeas: que revisen los mecanismos de recogida, presentación e interpretación de los datos sobre la educación y la formación para que sean transparentes y comparables; que revisen asimismo los procesos educativos europeos en curso y los diversos instrumentos con que se cuenta, en particular las Normas y Directrices Europeas en materia de Garantía de la Calidad (ESGQA, por sus siglas en inglés); que las medidas que se proponen ahora se incorporen a otras iniciativas destinadas a la integración de los jóvenes en el mercado de trabajo, en concreto el plan de acción «Juventud en Movimiento» para promover el empleo y emprendimiento; que garanticen que el próximo presupuesto de la Unión incluya los importes necesarios para financiar la totalidad del programa, en particular la iniciativa para el empleo juvenil aprobada recientemente.

Recomienda a los Estados miembros:

  • que revisen y/o actualicen, con la vista puesta en el futuro, las políticas de empleo y de servicios públicos de calidad, partiendo del convencimiento de que, para alcanzar plenamente los objetivos que se asignan a la educación, la inversión en este sector debe ir acompañada de políticas laborales, sociales y económicas que apoyen el crecimiento sostenible y el bienestar, al mismo tiempo que garantizan la plena participación de los interlocutores sociales y de otras organizaciones de la sociedad civil en este proceso;
  • que fomenten la integración en las políticas y los programas de enseñanza de la adquisición de aptitudes emprendedoras que, independientemente del aprendizaje en la escuela, podrían completarse, cuando fuera oportuno, con un aprendizaje en las empresas así como promoviendo la participación de las empresas en iniciativas impulsadas desde la escuela;
  • que promuevan la integración en la escuela de sistemas de educación y formación en alternancia, que combinen la enseñanza presencial con la experiencia en el lugar de trabajo, sensibilizando a las autoridades educativas y las empresas sobre la importancia de estas iniciativas;
  • que revisen con carácter de urgencia la relación que existe entre la educación y la formación profesionales y el mundo del trabajo para mejorar la comprensión de las posibles deficiencias y organizar una formación profesional que responda realmente a las necesidades del mercado laboral;
  • que garanticen a todo el mundo las condiciones indispensables para el aprendizaje permanente y la mejora de la formación (reciclaje y perfeccionamiento), consagrando de hecho el derecho a una formación de calidad a lo largo de toda la vida;
  • que reconozcan y valoricen, de manera creativa e innovadora, la educación no formal, aumentando la visibilidad de las competencias adquiridas fuera del sistema formal y facilitando la complementariedad entre el aprendizaje formal y el no formal, al tiempo que fomentan la igualdad de oportunidades;
  • que adopten normas y principios comunes que permitan definir los criterios de calidad de los sistemas que garanticen el reconocimiento y la validación de los aprendizajes no formales;
  • que inviertan en la formación y contratación de buenos profesores, asegurándose de que se respeta el equilibrio de género en su contratación, que mejoren su formación académica y profesional y que creen las condiciones de trabajo, de remuneración y de carrera adecuadas para hacer esta profesión más atractiva para las generaciones más jóvenes;
  • que se planteen los presupuestos de educación y formación como una inversión de futuro y una necesidad continua para poder cumplir con la obligación de garantizar una educación pertinente y de calidad para todos y todas, evitando los recortes que afecten de forma negativa al cumplimiento de esta obligación;
  • que involucren a todas las partes interesadas (organizaciones juveniles y comunitarias, escuelas, profesores, padres y responsables de la educación, empresas y sindicatos, entre otras) en la elaboración y el seguimiento de las políticas educativas y en el diagnóstico de posibles problemas, así como también en la tarea de educar, formar e integrar a los jóvenes en la sociedad, estableciendo objetivos claros, evaluaciones regulares y recursos suficientes para que sean sostenibles.

Recomienda a los interlocutores sociales: que asuman sus responsabilidades y apliquen correctamente el marco de acción en favor del empleo juvenil adoptado en el programa de trabajo conjunto 2012-2014, haciendo hincapié en el vínculo que existe entre la educación, las expectativas de los jóvenes y las necesidades del mercado de trabajo, a la vez que tienen en cuenta la transición de los jóvenes de la escuela al mercado laboral con el objetivo de aumentar los niveles de empleo generales.

El CESE apoya la idea de crear sistemas de garantía para la juventud en los Estados miembros, financiados por un fondo específico dentro del marco financiero plurianual, aunque considera que la cantidad de 6.000 millones de euros es claramente insuficiente, habida cuenta de que parte de este dinero procede del Fondo Social Europeo.

Se puede consultar el documento completo del CESE en http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:C:2013:327:0058:0064:ES:PDF

 

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